domingo, 20 de marzo de 2011

Los Genogramas.

Un genograma es un formato para dibujar un árbol genealógico que registra información sobre los miembros de una familia y sus relaciones sobre por lo menos tres generaciones. Los genogramas muestran la información familiar en una forma que provee de un vistazo rápido de patrones familiares complejos y una fuente rica de hipótesis acerca de cómo un problema clínico puede estár conectado con el contexto familiar y la evolución del problema y del contexto con el tiempo.

Los genogramas muestran:
  • La estructura de una familia.
  • Las relaciones entre los miembros de una familia.
Realizar un genograma es una actividad interesante para realizar en familia y estrechar aún más los lazos ademas aprende más sobre su familia y la historia de su "clan".

Para hacer un genograma es importante tener presente:
  • Objetivo claro: quienes deberían ir (ej.: vínculos sanguíneos con una o dos personas clave) y quienes no. Los genogramas explotan combinatorialmente y es fácil con 3-4 generaciones llegar a las 100 personas o más. También si se privilegia cantidad o calidad.
  • Esté preparado para recibir mucha información: mi abuelita es capaz de recitar de memoria familias de 7 o más personas, con los hijos en orden y datos biográficos.
  • Esté preparado para recibir información parcial: particularmente de las personas que vivieron hace mucho tiempo puede haber problemas del tipo de que no se sabe si se llamaba de una forma o le decían así o si era su primer o segundo nombre o si tuvo matrimonios anteriores, etc.
Lo principal de un genograma es la descripción gráfica de como los diferentes miembros de la familia están biológica y legalmente relacionados entre otros de una generación a la siguiente.
Cada miembro de la familia se representa como un cuadrado o círculo dependiendo de su género.
La persona clave (o paciente identificado) alrededor de quien se construye el genograma se identifica con una línea doble:
Para una persona muerta, una X se pone dentro del círculo, usualmente indicando la edad al fallecer. Las fechas de nacimiento y muerte se indican a la izquierda y la derecha sobre la figura. En genogramas extendidos, que alcanzan más de tres generaciones, los símbolos en el pasado distante usualmente no llevan una cruz, dado que están presumiblemente muertos. Sólo las muertes relevantes son indicadas en dichos genogramas.

Matrimonios

Los símbolos que representan miembros de la familia están conectados por líneas que representan sus relaciones biológicas y legales. Dos personas que están casadas están conectadas por una línea que baja y cruza, con el esposo a la izquierda y la esposa a la derecha. Una letra “M” seguida por una fecha indica cuando la pareja se casó. Cuando no hay posibilidades de confundirse de siglo, se indica sólo los dos últimos dígitos del año.
La línea que los une también es el lugar donde las separaciones y divorcios se indican, las líneas oblicuas significan una interrupción en el matrimonio: 1 diagonal para separación y 2 para un divorcio.

Las parejas no casadas se señalan igual que las casadas, pero con una línea de segmentos. La fecha importante aquí es cuando se conocieron o empezaron a vivir juntos.
Los matrimonios múltiples agregan complejidad que es difícil de representar, la regla es que: cuando sea factible los matrimonios se indican de izquierda a derecha, con el más reciente al final. Por ejemplo: un hombre que tuvo tres esposas:
Esto no es posible de hacer cuando una de las esposas, ha tenido un matrimonio anterior a su vez; en tal caso, se listan los matrimonios más recientes al centro:

Hijos

Símbolos para: embarazos, pérdidas, abortos y muertes al nacer.



Si una pareja tiene hijos, ellos cuelgan de la línea que conecta la pareja; los hijos se dibujan de izquierda a derecha, comenzando con el más viejo.
El siguiente es un método alternativo para los hijos, usual en familias más numerosas.
Otros tipos de hijo también pueden aparecer:

Relaciones en la familia

Claramente, una cronología familiar puede variar en detalle dependiendo del alcance y profundidad de la información disponible. El nivel de relaciones en la familia es el elemento más inferencial de un genograma: esto involucra delinear las relaciones entre miembros de la familia. Tales caracterizaciones se basan en informes de los miembros de la familia y observación directa.

Relaciones entre dos miembros

Lo usual es que se incluyan algunas de estas alrededor del sujeto del estudio.
La información del genograma se puede obtener entrevistando a uno o varios miembros de la familia. Claramente, el obtener información de varios miembros de la familia entrega la oportunidad de comparar perspectivas y observar directamente las interacciones. A menudo, cuando se entrevista varios miembros de la familia, se obtiene el efecto Rashomon, nombre tomado de una famosa película japonesa en que un suceso es mostrado desde la perspectiva de varios distintos personajes.
En el ejemplo, dos hijas compiten por el afecto de su padre; se anotan ambas perspectivas:

Relaciones habitacionales.

Una familia viviendo en un mismo lugar se señala con una línea punteada alrededor de los integrantes que comparten habitación; alrededor de dicha línea puede ir indicado el período en el cual la familia está junta.


Control de Emociones,

La emoción es la capacidad de sentirse afectado; es la movilización del estado de ánimo que producen los afectos y las pasiones; desequilibrio causado por el miedo y la preocupación.
La emoción es la respuesta afectiva ante una situación que produce inestabilidad y perturbación.

Las emociones pueden aparecer en forma abrupta, frente a un estímulo intenso determinado y ser de breve duración, o permanecer cierto período de tiempo impidiendo cualquier otra acción, aún después de desaparecer el estímulo que la provocó.
Las emociones producen reacciones fisiológicas tendientes a alcanzar lo que se cree que es bueno o rechazar lo que se considera que es malo.
Las personas responden a las emociones de distintas maneras; algunas son más sensibles y se sienten más afectadas que otras.

Si una persona se deja dominar por sus emociones, de nada vale su inteligencia, porque puede actuar en forma impulsiva sin reflexionar ni poder discernir.
Las emociones como la ira, el odio, la tristeza, la euforia, el temor, la confusión, la irritabilidad, la excitación, el entusiasmo, etc., producen gran actividad orgánica y moldean la conducta.
La capacidad de sentir emociones es innata pero el modo de reaccionar a ellas es aprendido y depende de muchos factores como por ejemplo, la cosmovisión, las expectativas, la evaluación de las circunstancias, o los valores.


El control de las emociones puede modificar el resultado de todas las actividades humanas, como el rendimiento en el trabajo, en el estudio, en las ocupaciones cotidianas, en el manejo de un vehículo, en situaciones límites y hasta en el deporte.

Para poder manejar las emociones es necesario reconocer los propios sentimientos y también distinguir los ajenos utilizando la inteligencia emocional.
La inteligencia emocional consiste en el conocimiento de las aptitudes  personales y sociales, como la empatía y la habilidad social; el auto-conocimiento, la capacidad de autocontrol y la motivación, que se pueden mejorar para lograr un mayor auto-dominio.



Las emociones influyen en la actividad motora y el funcionamiento orgánico, principalmente a nivel neurovegetativo; y afectan cualquier rendimiento.
A nivel fisiológico, cambia el ritmo de la respiración, la frecuencia cardiaca y la presión arterial. A nivel mental, genera pensamientos relacionados; y a nivel de comportamiento, altera los movimientos del cuerpo.


Cuando la exigencia externa aumenta, es acompañada de una consecuente exigencia psicológica que requiere de un gran dominio emocional para cumplir los objetivos.
Las emociones afectan la capacidad de concentración, la toma de decisión y produce fallas en la actividad en general.

Las personas que logran permanecer calmos y equilibrados en situaciones de gran estrés tienen en general una estructura de personalidad firme y sólida, son seguras de si mismas, saben lo que quieren y hacia donde desean ir. 

El rendimiento óptimo se obtiene con el auto-control emocional, permaneciendo frío y relajado para favorecer el funcionamiento del cuerpo y de la mente y mantener el equilibrio; dándose cuenta de cuál es el sentimiento que pretende dominarnos. 

La serenidad se logra desprendiéndose de esos sentimientos negativos, lo que da lugar al uso de la razón y la creatividad y permite utilizar todos los recursos disponibles hacia el logro de los objetivos. Pero también son necesarios el compromiso, la motivación, la iniciativa y el optimismo.

No se trata de reprimir las emociones sino de identificarlas, reconocerlas y transformarlas en energía positiva para nuestro beneficio.

LAS EMOCIONES forman parte de nuestro patrimonio genético para la supervivencia de nuestra especie. El miedo, por ejemplo, es la emoción que nos informa del peligro y evita que metamos por segunda vez los dedos en el enchufe, ya que la primera descarga fue suficiente para que asociemos la acción con el dolor.

Cada experiencia de la vida tiene un componente emocional, además de otras cosas: imágenes, palabras, olores...Pero la emoción es lo que le da una cualidad especial, un tono sin el cual la vida no tendría sentido, ya que lo que que le da sentido, valga la redundancia, es lo que sentimos en cada momento.
Importa también la intensidad con que experimentamos las emociones. El exceso nos impide pensar y nos lleva a actuar de modo irracional; la falta nos priva de un contenido esencial para acertar en la acción. La regulación emocional nos permite equilibrar los componentes racionales y emocionales en la manera de actuar. Este equilibrio constituye una parte básica de la formación del carácter que se desarrolla en la infancia y que sigue evolucionando toda la vida.
NUESTRO ENTORNO cultural idealiza y valora en exceso la frialdad y el control de las emociones. Tendemos a considerar débiles a quienes manifiestan sus emociones.
Pero esa ignorancia de lo sentido, el enfriamiento en las relaciones interpersonales, la falta de comunicación emocional en la familia, genera "analfabetos emocionales".

 
LA REPRESIÓN,lejos de favorecer la regulación y el equilibrio, promueve las irrumpciones emocionales menos controladas. Las actuaciones iracundas, los ataques de pánico, la banalización de la violencia, las diferentes formas de acoso son evidencias de alteraciones emocionales cuyo origen está en la incapacidad para reconocer y manejar nuestras emociones.

 SÓCRATES ACONSEJABA a sus discípulos: "Conócete a ti mismo". Se refería a identificar nuestras emociones, nuestros sentimientos, como el primer paso necesario para modular nuestra conducta. Si no reconocemos nuestras emociones cuando tienen una intensidad manejable, acabarán inundándonos. Como indica la propia palabra, toda "e-moción" es un impulso para la acción. Y lo es de un modo fisiológico, puesto que prepara al cuerpo par una respuesta física.